Cerciórate que tus motores nuevos o reparados estén colocados de forma adecuada, además de vigilar su funcionamiento para extender su vida útil en perfectas condiciones.


Realiza chequeos por oscilación: detecta vibraciones en busca de defectos, de esta manera te anticiparás a cualquier posible falla.


Exige motores mecánicamente balanceados: esto implica rotores mecánicamente balanceados, principalmente en aplicaciones que usan modelos de alta eficiencia o velocidad.


Coloca tu equipo en un lugar adecuado: Te sugerimos almacenar tu motor con los rodamientos totalmente llenos de grasa, así evitarás que la humedad ingrese a la cavidad del rodamiento y cause corrosión.


Rota los ejes de los motores almacenados: hazlo cada mes de forma manual, así estarás previniendo la corrosión por fretting, un proceso de desgaste prematuro. En Embobinados Galván resolveremos con gusto cualquier duda que tengas, contáctanos.